viernes, 15 de enero de 2016

El gato




Viens , mon beau chat sur mon coeur amoureux;
Retiens les griffes de ta patte,
Et laisse-moi plonger dans tes beaux yeux,
Mêlés de métal et d’agate…
                           Baudelaire.


Un trazo de tu pelo,
el maullido rubio de tus muslos,
fiero tierno, surgido quizá
de las niñas de tu entrepierna:
soles que sólo tus ojos compiten en oros
y en tormentas, en noches;
sobre todo en ésta en que mi mente
es raptada por su mirada de ágata,
que repta por tus senos,
obscuro brillo de abejas
zozobrándome la boca;
y escucho el ronroneo de su cuerpo
fluyendo desde las lunas de tu espalda,
desde dentro y hacia dentro,
desde afuera y hacia fuera de ti,
vértebra a vértebra recorriéndote
sin dirección fija,
en un instante sin tiempo;
tú toda, tú, vertiéndote
sobre su lengua, sobre las garras rojas
de mi tacto;
insomne felino en y al acecho,
desde y para las sombras de mi carne.